Cambiar de titularidad un vehículo es un trámite importante que garantiza que el propietario registrado sea la persona que realmente tiene el control y la responsabilidad sobre el vehículo. Aunque el proceso es común al comprar o vender un coche, hay varias situaciones que pueden requerir este cambio. Aquí te explicamos en detalle cuándo y cómo hacerlo.
¿Qué Implica el Cambio de Titularidad?
El cambio de titularidad de un vehículo consiste en registrar un nuevo propietario en la Dirección General de Tráfico (DGT). Esto asegura que las responsabilidades legales y fiscales, así como el cumplimiento de la normativa de circulación, recaen sobre la persona que figura en el registro.
Situaciones Comunes en las que se Requiere el Cambio de Titularidad
- Compra o Venta de un Vehículo
Al comprar o vender un coche, la titularidad debe transferirse al nuevo propietario. Es fundamental para que el comprador asuma la propiedad legal del vehículo y pueda realizar otros trámites, como contratar un seguro. Este cambio también exime al vendedor de responsabilidades asociadas al coche. - Donación o Cesión del Vehículo
Cuando un coche es donado o cedido a otra persona, también se debe realizar el cambio de titularidad. Este trámite es especialmente común entre familiares o personas cercanas, y permite que el nuevo propietario tenga el vehículo a su nombre. - Herencia
En el caso del fallecimiento del propietario de un vehículo, los herederos deben realizar el cambio de titularidad. Para esto, es necesario presentar documentación adicional, como el certificado de defunción y la aceptación de la herencia. Este trámite garantiza que el vehículo se registre legalmente a nombre del heredero. - Fin de un Leasing o Renting
En el caso de vehículos en leasing o renting, cuando finaliza el contrato y se opta por comprar el coche, es necesario realizar el cambio de titularidad a nombre del usuario final. Esto aplica cuando la empresa de renting transfiere la propiedad del coche al cliente. - Cambio de Residencia en el Extranjero
Si un vehículo se traslada permanentemente a otro país, y se vende o cede a alguien en el extranjero, también se debe realizar el cambio de titularidad y baja del registro en la DGT.
Documentación Necesaria para el Cambio de Titularidad
Los documentos pueden variar según el motivo del cambio, pero en general, necesitarás lo siguiente:
- Contrato de Compra-Venta (si es una compra): Este documento es esencial para demostrar el acuerdo entre ambas partes.
- DNI, NIE o Pasaporte del comprador y del vendedor.
- Permiso de Circulación del Vehículo: Este documento debe entregarse con el vehículo.
- Tarjeta ITV y Certificado de la Última Inspección Vigente: El vehículo debe estar al día en la ITV para proceder con el cambio.
- Justificante de Pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales: Es un impuesto que debe abonar el comprador en la comunidad autónoma correspondiente antes de realizar el trámite en la DGT.
Pasos para Realizar el Cambio de Titularidad en la DGT
A continuación, te explicamos cómo realizar el cambio de titularidad en la Dirección General de Tráfico:
- Pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP): Este impuesto debe ser abonado por el comprador en la comunidad autónoma correspondiente, y es un requisito antes de acudir a la DGT.
- Acudir a la Jefatura de Tráfico: Una vez abonado el ITP, el comprador debe acudir a una Jefatura de Tráfico con toda la documentación para solicitar el cambio de titularidad. Si el trámite lo hace una gestoría o tercero autorizado, será necesario firmar una autorización.
- Pagar la Tasa de Tráfico: La DGT aplica una tasa por el cambio de titularidad, que se abona en el momento del trámite. Esta tasa ronda los 50 euros, pero puede variar.
- Recibir el Permiso de Circulación con el Nuevo Titular: Una vez completado el trámite, se emitirá un nuevo permiso de circulación a nombre del nuevo propietario.
Consecuencias de No Realizar el Cambio de Titularidad
No realizar el cambio de titularidad puede tener varias consecuencias, tanto para el comprador como para el vendedor:
- Para el Vendedor: Si el coche sigue a su nombre, seguirá siendo responsable de las multas y de los impuestos relacionados con el vehículo, aunque ya no lo posea.
- Para el Comprador: No podrá registrar un seguro a su nombre ni realizar ciertos trámites de mantenimiento (como la ITV), ya que el coche no estará oficialmente a su nombre.
El cambio de titularidad es un trámite esencial para asegurar que el propietario legal sea la persona que realmente tiene el control del vehículo. Independientemente de la razón (compra, herencia, donación), realizar el cambio a tiempo evita complicaciones legales y garantiza la correcta transferencia de responsabilidades.

